Regala Navidad, aunque no creas en ella

por | Dic 19, 2019 | Blog | 0 Comentarios

Imagen de Myriam Zilles


Despierta la Navidad bostezando un año de pereza, se desprende de sus legañas con un salto mortal hacia atrás en el mar, para subir luego juguetona y lozana al barquito donde viven la ilusión y la inocencia.  Con su traje rojo brillante y una capa blanca que realza su belleza, se anuncia con una comitiva de soldados valerosos entrenados para adiestrar infortunios y tristeza.

El capitán Maravillas se pone al timón, ya conoce las órdenes, lo primero es dar una vuelta al mundo para que escuchemos su voz, luego encender grandes soles de caramelo en el cielo que derritan con dulzura y tiento,  ira y frustraciones.

Se ha dotado para ello de misiles de alcance que explotan de amor por estribor, hechizos en popa que nos devuelven a la infancia, la proa lanza fuegos artificiales de imaginación y por la artillería de babor llueven chispas de solidaridad y tolerancia.

Del país de las hadas trae la Navidad una voz amable que canta, recita, susurra y pronuncia en todos los idiomas para que no se le escape nadie. Y con su báculo mágico escribe una carta universal hilvanada con paciencia, las letras se enhebran con hilos dorados, se achuchan y se mezclan. Debe llegar a todos los rincones, ha sobornado incluso al aire, difunde su mensaje por escrito, en narrativa, poesía, en forma de canción, a la luz de la luna, con un truco de magia, de todas las formas imaginables.

Entregados, fieles, espontáneos, guardianes de la nostalgia, abonados al sufrimiento, encantadores de serpientes, apáticos, glaciales o amantes del silencio. Escuchad.

Regala Navidad, aunque no creas en ella, puede que tu voz fecunde un alma rota o libere esperanza en más de una conciencia; no te reprimas, desea buenas fiestas, el duende que nace con esas palabras sabrá llenarlas de verdad hasta que al final las sientas.

Regala esencia de compañía a corazones solitarios, abrazos de bienvenida a quienes de pronto se han vuelto extraños; regala cajitas de besos que cantan canciones conocidas al juntar los labios y risas prodigiosas que transforman días vulgares en extraordinarios.

Regala caricias de golosina en tiempos aciagos y un regazo caluroso de consuelo en momentos desesperados. Regala cariño al dolor de ausencia y un café de comprensión ante la indiferencia; manos entrelazadas, no perdamos el calor, el fuego que prendemos juntos calienta este invierno de añoranza.

Regala paquetes de ternura sin fecha de caducidad y mensajes de “no te olvido” imposibles de descambiar, envuelve afecto en papel  transparente para que vea todo el mundo que es de verdad, luego con papel pinocho dibuja un te quiero y convence al viento de que lo haga volar.

Regala Navidad, aunque no creas en ella, para que su magia dure todo el año, porque de no usarla su partida es cada vez más temprana, cada vez más largo el receso, cada vez más profundo el sueño del que debe despertar, cada vez más difícil el regreso.

 

“No hay nada más triste en este mundo
que despertarse la mañana de Navidad y no ser un niño”
Erma Bombeck

Imagen de Myriam Zilles


Despierta la Navidad bostezando un año de pereza, se desprende de sus legañas con un salto mortal hacia atrás en el mar, para subir luego juguetona y lozana al barquito donde viven la ilusión y la inocencia.  Con su traje rojo brillante y una capa blanca que realza su belleza, se anuncia con una comitiva de soldados valerosos entrenados para adiestrar infortunios y tristeza.

El capitán Maravillas se pone al timón, ya conoce las órdenes, lo primero es dar una vuelta al mundo para que escuchemos su voz, luego encender grandes soles de caramelo en el cielo que derritan con dulzura y tiento,  ira y frustraciones.

Se ha dotado para ello de misiles de alcance que explotan de amor por estribor, hechizos en popa que nos devuelven a la infancia, la proa lanza fuegos artificiales de imaginación y por la artillería de babor llueven chispas de solidaridad y tolerancia.

Del país de las hadas trae la Navidad una voz amable que canta, recita, susurra y pronuncia en todos los idiomas para que no se le escape nadie. Y con su báculo mágico escribe una carta universal hilvanada con paciencia, las letras se enhebran con hilos dorados, se achuchan y se mezclan. Debe llegar a todos los rincones, ha sobornado incluso al aire, difunde su mensaje por escrito, en narrativa, poesía, en forma de canción, a la luz de la luna, con un truco de magia, de todas las formas imaginables.

Entregados, fieles, espontáneos, guardianes de la nostalgia, abonados al sufrimiento, encantadores de serpientes, apáticos, glaciales o amantes del silencio. Escuchad.

Regala Navidad, aunque no creas en ella, puede que tu voz fecunde un alma rota o libere esperanza en más de una conciencia; no te reprimas, desea buenas fiestas, el duende que nace con esas palabras sabrá llenarlas de verdad hasta que al final las sientas.

Regala esencia de compañía a corazones solitarios, abrazos de bienvenida a quienes de pronto se han vuelto extraños; regala cajitas de besos que cantan canciones conocidas al juntar los labios y risas prodigiosas que transforman días vulgares en extraordinarios.

Regala caricias de golosina en tiempos aciagos y un regazo caluroso de consuelo en momentos desesperados. Regala cariño al dolor de ausencia y un café de comprensión ante la indiferencia; manos entrelazadas, no perdamos el calor, el fuego que prendemos juntos calienta este invierno de añoranza.

Regala paquetes de ternura sin fecha de caducidad y mensajes de “no te olvido” imposibles de descambiar, envuelve afecto en papel  transparente para que vea todo el mundo que es de verdad, luego con papel pinocho dibuja un te quiero y convence al viento de que lo haga volar.

Regala Navidad, aunque no creas en ella, para que su magia dure todo el año, porque de no usarla su partida es cada vez más temprana, cada vez más largo el receso, cada vez más profundo el sueño del que debe despertar, cada vez más difícil el regreso.

 

“No hay nada más triste en este mundo
que despertarse la mañana de Navidad y no ser un niño”
Erma Bombeck

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Matilde Bello

Matilde Bello

Periodista y escritora

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