Esos amigos virtuales…

por | Feb 20, 2025 | Blog | 2 Comentarios

Desde el salón de mi alma

¡Qué sí! Que soy de las que muy a menudo demoniza a las redes sociales por su toxicidad, por su desinformación, por la impunidad en la que se mueven sus valientes usuarios anónimos; por el odio que difunden y el individualismo que fomentan; por la manipulación que ejercen con sus algoritmos trucados, por la voracidad con la que son capaces de devorarnos si no las usamos con control y responsabilidad…

No es que yo sea un adalid del virtuosismo digital, ni mucho menos, pero trato de poner distancia a sus tentáculos adictivos para no corromperme en exceso.

Por eso, comparecer hoy aquí para destacar precisamente lo contrario, es decir, las bondades de lo digital, es un ejercicio de honestidad conmigo misma. Una de esas bondades, sin duda la más interesante, es la de favorecer el encuentro y la conexión con otras personas afines con las que llega a producirse la más maravillosa de las magias que invoca la comunicación: la capacidad de emocionarnos.

Así es, hoy le debo un emocionado agradecimiento público a esos amigos virtuales con los que una, un día, empieza a interactuar, y al día siguiente se da cuenta de la necesidad que tiene de seguir sus publicaciones. ¡Ayy, esas adicciones…!
Para un escritor como yo (léase, con mucha vocación y cero repercusión) buscar la visibilidad en esta fauna asalvajada que es el mundo editorial es una exigencia que nos desgasta hasta el infinito, por los escasos resultados y porque no nos sentimos cómodos en la piel de comercializadores pelmazos de nuestra obra. Sin embargo, el trato con unos y otros va forjando lazos, invisibles de piel, cierto, pero plenos de honestidad y transparencia, y entonces llegan regalos inesperados con los que no sabes muy bien cómo lidiar.

Estrella y Rafa

Los protagonistas de este post, en definitiva, son dos amigos virtuales que se han ganado un trocito de cielo por su generosidad conmigo: Estrella Pisa y Rafa Pérez Delgado. A la primera ya la he mencionado por aquí alguna vez, es una colega escritora con quien mantengo contacto desde hace unos tres años, (¿o quizás cuatro? ¡Buf, mi memoria) a través de la plataforma Bloguers y nuestros respectivos blogs. Escribe unos posts interesantísimos sobre psicología en los que analiza con ejemplar lucidez esas cosas de la vida y del ser humano. De su ópera prima “Trencadis” (relatos de ficción) tengo hecha una reseña que te invito a leer.

Rafa, por su parte, es una joyita que Instagram ha puesto en mi trayectoria, una voz con autoridad dentro de la crítica literaria, especialmente la histórica, que es el género que más le atrae, aunque obviamente lee de todo y mucho. Y digo lo de la joyita no porque se haya detenido a leer mi obra, o al menos no sólo por eso, sino porque no mercadea con sus juicios de valor (deporte de masas en Ig), exhibe un sentido del humor admirable, una ingeniosa pluma y con sus personalizados galardones y sus «salidas de madre» es muy fácil fijarse en su perfil y entrar al trapo de sus ocurrencias.

Bien pues por esas curiosas coincidencias cuyo secreto sólo los astros manejan, ambos amigos virtuales (entre ellos no se conocen) han publicado casi a la vez una reseña de mi obra de prosa poética, “Desde el salón de mi alma”.

Estrella, como siempre, me ha impresionado con su inconmensurable sensibilidad, con esa capacidad para llenarse de luz propia con lo que una ha escrito, lo cual me causa un pudor indescriptible.

Matilde sabe cómo hilvanar memorias y cómo coser heridas. En su taller de costura imaginario, disfruta juntando retales de historias, como si quisiera confeccionar una colcha de patchwork” 

Rafa ha escrito un texto-reseña-epistolar que ni él mismo sabe cómo calificar, ni yo necesito que lo haga, donde se hace cómplice de la desnudez de mi alma para interpretarla con voz cálida y tacto prestidigitador. Supongo que por esa alquimia de la literatura que nos lleva a mimetizarnos con algunas lecturas, Rafa ha hecho suyos mis relatos, se los ha calzado sin rubor, los ha saboreado como propios y ha dejado en esta autora la satisfacción de sentirse plenamente recompensada.

Media centena de episodios personales donde las letras danzan un sublime ritual de literatura, nacido en el salón de su alma al desnudo, para vestir y abrigar, a su lector.

Queridos Estrella y Rafa, mi agradecimiento está lleno de admiración por vuestro talento que expreso con sendos abrazos virtuales eléctricos, de esos con corrientazo espiritual. Que sepáis que ambas reseñas forman parte de las destacadas del libro en la pestaña Obras de mi página web.

Mil gracias

Querido lector, aquí están los enlaces por si quisieras echar un vistazo y conocer, a través de terceros, un poquito de mi alma.

RESEÑA “DESDE EL SALÓN DE MI ALMA” ESTRELLA PISA

RESEÑA «DESDE EL SALÓN DE MI ALMA» de Rafa Pérez Delgado

 

Desde el salón de mi alma

¡Qué sí! Que soy de las que muy a menudo demoniza a las redes sociales por su toxicidad, por su desinformación, por la impunidad en la que se mueven sus valientes usuarios anónimos; por el odio que difunden y el individualismo que fomentan; por la manipulación que ejercen con sus algoritmos trucados, por la voracidad con la que son capaces de devorarnos si no las usamos con control y responsabilidad…

No es que yo sea un adalid del virtuosismo digital, ni mucho menos, pero trato de poner distancia a sus tentáculos adictivos para no corromperme en exceso.

Por eso, comparecer hoy aquí para destacar precisamente lo contrario, es decir, las bondades de lo digital, es un ejercicio de honestidad conmigo misma. Una de esas bondades, sin duda la más interesante, es la de favorecer el encuentro y la conexión con otras personas afines con las que llega a producirse la más maravillosa de las magias que invoca la comunicación: la capacidad de emocionarnos.

Así es, hoy le debo un emocionado agradecimiento público a esos amigos virtuales con los que una, un día, empieza a interactuar, y al día siguiente se da cuenta de la necesidad que tiene de seguir sus publicaciones. ¡Ayy, esas adicciones…!
Para un escritor como yo (léase, con mucha vocación y cero repercusión) buscar la visibilidad en esta fauna asalvajada que es el mundo editorial es una exigencia que nos desgasta hasta el infinito, por los escasos resultados y porque no nos sentimos cómodos en la piel de comercializadores pelmazos de nuestra obra. Sin embargo, el trato con unos y otros va forjando lazos, invisibles de piel, cierto, pero plenos de honestidad y transparencia, y entonces llegan regalos inesperados con los que no sabes muy bien cómo lidiar.

Estrella y Rafa

Los protagonistas de este post, en definitiva, son dos amigos virtuales que se han ganado un trocito de cielo por su generosidad conmigo: Estrella Pisa y Rafa Pérez Delgado. A la primera ya la he mencionado por aquí alguna vez, es una colega escritora con quien mantengo contacto desde hace unos tres años, (¿o quizás cuatro? ¡Buf, mi memoria) a través de la plataforma Bloguers y nuestros respectivos blogs. Escribe unos posts interesantísimos sobre psicología en los que analiza con ejemplar lucidez esas cosas de la vida y del ser humano. De su ópera prima “Trencadis” (relatos de ficción) tengo hecha una reseña que te invito a leer.

Rafa, por su parte, es una joyita que Instagram ha puesto en mi trayectoria, una voz con autoridad dentro de la crítica literaria, especialmente la histórica, que es el género que más le atrae, aunque obviamente lee de todo y mucho. Y digo lo de la joyita no porque se haya detenido a leer mi obra, o al menos no sólo por eso, sino porque no mercadea con sus juicios de valor (deporte de masas en Ig), exhibe un sentido del humor admirable, una ingeniosa pluma y con sus personalizados galardones y sus «salidas de madre» es muy fácil fijarse en su perfil y entrar al trapo de sus ocurrencias.

Bien pues por esas curiosas coincidencias cuyo secreto sólo los astros manejan, ambos amigos virtuales (entre ellos no se conocen) han publicado casi a la vez una reseña de mi obra de prosa poética, “Desde el salón de mi alma”.

Estrella, como siempre, me ha impresionado con su inconmensurable sensibilidad, con esa capacidad para llenarse de luz propia con lo que una ha escrito, lo cual me causa un pudor indescriptible.

Matilde sabe cómo hilvanar memorias y cómo coser heridas. En su taller de costura imaginario, disfruta juntando retales de historias, como si quisiera confeccionar una colcha de patchwork” 

Rafa ha escrito un texto-reseña-epistolar que ni él mismo sabe cómo calificar, ni yo necesito que lo haga, donde se hace cómplice de la desnudez de mi alma para interpretarla con voz cálida y tacto prestidigitador. Supongo que por esa alquimia de la literatura que nos lleva a mimetizarnos con algunas lecturas, Rafa ha hecho suyos mis relatos, se los ha calzado sin rubor, los ha saboreado como propios y ha dejado en esta autora la satisfacción de sentirse plenamente recompensada.

Media centena de episodios personales donde las letras danzan un sublime ritual de literatura, nacido en el salón de su alma al desnudo, para vestir y abrigar, a su lector.

Queridos Estrella y Rafa, mi agradecimiento está lleno de admiración por vuestro talento que expreso con sendos abrazos virtuales eléctricos, de esos con corrientazo espiritual. Que sepáis que ambas reseñas forman parte de las destacadas del libro en la pestaña Obras de mi página web.

Mil gracias

Querido lector, aquí están los enlaces por si quisieras echar un vistazo y conocer, a través de terceros, un poquito de mi alma.

RESEÑA “DESDE EL SALÓN DE MI ALMA” ESTRELLA PISA

RESEÑA «DESDE EL SALÓN DE MI ALMA» de Rafa Pérez Delgado

 

Puedes hacer una consulta por Whatsapp

¡Hola! Haga clic en mi foto para iniciar un chat por Whatsapp

Matilde Bello

Matilde Bello

Periodista y escritora

online

Pin It on Pinterest

Share This