Abril
Salpica abril sobre los tejados
la luz cenicienta que enjabona el cielo,
y en las hojas de los geranios
centinelas de sus macetas,
desagua la primavera su fiebre
adolescente empapada de sueños.
Es abril el de las mil lluvias a cobijo en los soportales,
El que tatúa los edificios de penumbra
con la brisa descosida
por las ramas los árboles.
El que espejea infancias de travesura en
charcos de imprudentes tobillos al abordaje.
Brilla este abril literario
como un pretendiente novato callejea
por la luna.
Huele a rosas de sus garras desfloradas,
frágiles durmientes de posadas encantadas
por manuscritos inéditos.
Se cuela abril por la taciturna nostalgia,
llorona insensata
prendada de su embeleso.
Poesía fugada de jaulas de plata
que entre jirones de nubes
derrama el alma de su verbo inquieto.
Salpica abril sobre los tejados
la luz cenicienta que enjabona el cielo,
y en las hojas de los geranios
centinelas de sus macetas,
desagua la primavera su fiebre
adolescente empapada de sueños.
Es abril el de las mil lluvias a cobijo en los soportales,
El que tatúa los edificios de penumbra
con la brisa descosida
por las ramas los árboles.
El que espejea infancias de travesura en
charcos de imprudentes tobillos al abordaje.
Brilla este abril literario
como un pretendiente novato callejea
por la luna.
Huele a rosas de sus garras desfloradas,
frágiles durmientes de posadas encantadas
por manuscritos inéditos.
Se cuela abril por la taciturna nostalgia,
llorona insensata
prendada de su embeleso.
Poesía fugada de jaulas de plata
que entre jirones de nubes
derrama el alma de su verbo inquieto.


Precioso, Matilde, me ha gustado mucho. Te felicito.
Un abrazo. 🙂
Gracias, Mercedes
¡Feliz abri!
Como siempre , tu poesía me hace sentir viva y alegre. Ya te echaba de menos.
Nos vemos en Sant Jordi!!🌹 ❤️
Ja, ja
Es que ahora estoy más con la prosa y la novela, pero la poesía está siempre conmigo.
Gracias…, y encantadísima de saludarte en Sant Jordi