Lo que daría por unos huevos….
A Guillermina, octogenaria enferma de Alzheimer, le gustan los huevos, aunque a veces no se acuerda. En su encuentro con el mozo que trae la compra del súper surgen los huevos, pero no sabe por qué… solo sabe que si piensa en ellos, la boca se le hace agua. Capítulo 3 del relato: «Y de pronto, mi madre…»
Del llanto a la risa, y luego a misa
Guillermina, nuestra protagonista octogenaria enferma de Alzheimer, navega en este segundo capítulo en un carrusel de emociones que la llevan del llanto a a la risa con toda naturalidad. Tras una semana confinados su hijo Luis, a sus cuidados día y noche, ya ha olvidado prácticamente su vida anterior a la pandemia.
Y de pronto, mi madre…
Trabajar confinado con una madre enferma de Alzheimer, con la lengua desatada y desinhibida hasta lo irreverente, provocaba en casa de los Salcedo situaciones hilarantes…
Crónica de un presunto contagio
Sí, hablo del COVID19, y sí, digo presunto porque nunca me hicieron el dichoso test, pero si la doctora que me visitó dijo “lo contabilizo como positivo” quién soy yo para contradecirla.
