Canción llorona del columpio
Llora el columpio, con su voz oxidada, una canción triste mientras mece a la niña que canta, mientras balancea su alegría en su regazo, chirría su garganta…
Llora el columpio, con su voz oxidada, una canción triste mientras mece a la niña que canta, mientras balancea su alegría en su regazo, chirría su garganta…
La constancia tiene esa generosa retribución de premiar con la recompensa. En este caso con la de ser ganadora del concurso de microrrelatos «Pluma, tinta y papel» del que hoy quiero compartir el texto con el que me presenté.
Deja la primavera un fértil rastro de esporas sobre el húmedo vientre que acoge su llegada; le canta a la vida canciones de cuna y siembra de jazmines el cielo, mientras aguarda.
De tanto correr a ciegas las flores están en vilo, oscilan en sus tallos temerosas del ninguneo, de acabar en el territorio de los vencidos, aniquiladas sin remedio por necedad. Se amarran al silencio de las piedras, se enredan entre las zarzas, la maleza y las malas hierbas, y entre astillosos crujidos de guijarros gritan su olvido; sus pétalos se convierten en sal.
Puedes hacer una consulta por Whatsapp
¡Hola! Haga clic en mi foto para iniciar un chat por Whatsapp

Matilde Bello
Periodista y escritora
online