Persiguiendo tu voz
No oigo la música en la que bailaban tus palabras, ni la templanza de tu tono comedido. Viaja la memoria ofuscada entre pasados retóricos para dar puntadas a retales que del lienzo se han desprendido.
Me he bebido un trocito de mar
El mar tiene esa extraordinaria capacidad de detener el tiempo, lo acuna entre su espuma y nos ofrece una perspectiva del presente, del instante, de incomparable intuición.
Escritura, la luz con la que cantas
Siempre cumplidora, escritura, a tu destino estoy atada. Me acunas en tu lecho narrativo, me duermo entre insinuaciones veladas, libero la imaginación a tu abrigo, la seduces, acabamos las dos excitadas
