Soledad, a tus pies

Soledad, a tus pies

Llegaste envuelta en tu aura de misterio y me dijiste al oído: “Te regalo mi silencio”, y yo que entonces todavía te temía, me pregunté si no sería un regalo envenenado.

Adiestrando al viento en tu nombre

Adiestrando al viento en tu nombre

Me has dicho que duermes cuando la luna mengua y despiertas si crece, que desde allí vigilas que mi alma no pierda memoria y mi corazón palpite en presente, y que cada amanecer que amanezco despierten los sentidos conmigo, porque tú te haces grande si yo soy fuerte, si estoy viva, y no te olvido.

Otoño de mis principios

Otoño de mis principios

Sabe el otoño que su pálpito es un vendaval de serenidad necesario para sosegar nuestro espíritu. Un murmullo meloso y apaciguador que pausa el ritmo, que detiene el paso.

Vida

Vida

El cielo era una amenaza plomiza que no hacía sino alimentar su sensación de desamparo en ese incipiente amanecer.
Huía de otra noche sórdida, del sueño que no conciliaba, de la tortura de una ausencia no aceptada.

Puedes hacer una consulta por Whatsapp

¡Hola! Haga clic en mi foto para iniciar un chat por Whatsapp

Matilde Bello

Matilde Bello

Periodista y escritora

online

Pin It on Pinterest